Freddy Kalvo

Lucha traicionada

 

Son muchos los escritores

que denuncian a traidores.

 

Lo parieron con dolores

en un río ensangrentado

que corriendo escarolado

iban hojas con sus flores.

Y luchando sin temores

cual tifón iba rugiendo

por montañas, construyendo,

la esperanza de gorriones

que cantaban sus canciones

y de amor iban muriendo.

 

Ya saldrán ahí diciendo

que quizás estoy mintiendo.

 

En aquellas serranías

y en el monte más oscuro

que soñando su futuro

luchaba con osadía.

¡Ya vendrá la luz del día,

gritaba…! Así iba luchando,

día y noche, caminando,

por aquel camino agreste

con fétido olor a peste

y en la libertad pensando.

 

¿Cuántos fueron masacrando

y su sangre traicionando?

 

Con la vida siempre a cuesta

y la espalda muy cargada

con el sueño en marejada

construyendo la floresta

en la noche tan funesta

donde pájaros de acero

con espíritu guerrero

le lanzaban las papayas

que no fueron ricas bayas

porque siempre era un mortero.

 

Como ave de mal agüero,

el pobre murió primero.

 

 Y al llegar hasta la cima

donde ondean las banderas

se olvidaron calaveras

¡La oficina da otro clima!

Y se infló la autoestima

y el bolsillo como un globo

olvidó también lo probo

y empezaron sus ganancias

con marcadas petulancias

con las garras de un gran lobo.

 

Con las décimas englobo

la esperanza como un robo.

 

¡Qué te han hecho los traidores,

que olvidaron esa historia

que truncaron la memoria

olvidando los dolores,

olvidando los clamores

y la sangre derramada

con memoria que ultrajada

va gruñendo como el viento

con aliento al excremento

de una lucha traicionada!

 

¡Cuánta sangre derramada

terminando amancillada!