Jorge Horacio Richino

UNA ESTRELLA TITILA

 

 

Camino entre las ortigas,

sendero amargo, con creces;

sin ver nunca las espigas

ni el dorado de las mieses.

 

Abundan las alimañas

muy dispuestas a atacar,

removiendo mis entrañas

... cortando mi respirar.

 

Estampa honda huella la vida

cual avatar del destino;

y causa graves heridas

como estigmas tuvo Cristo.

 

Pero una estrella titila

en el transcurso del viaje,

que me protege y vigila

aligerando equipaje.

 

A ella estoy agradecido

por lo que me dio de bueno,

y al sentirme complacido

brindo mis gracias a pleno.

 

Mas hoy les hablo de penas

y de batallas sufridas,

de esos hechos que condenan

dejando el alma dolida.

 

Y aunque muy duro el camino,

me permite ir adelante;

pues con ingenio y buen tino

alcanza y queda un sobrante.

 

 

Jorge Horacio Richino

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