la flaca

Qué fue aquello del pensamiento positivo!!!

Yo intenté escribir con toda la alharaca del positivismo, intenté y me formé para ello, mil frases con sentido ninguna con fondo, con tripa, con alma.

 

El boom de esta necesidad explotó en la pandemia, de pronto todos buscaban el sentido de su vida, lo que me hacía pensar ¿cómo vivíamos antes?, el confinamiento con nosotros mismos de pronto nos hacía seres reflexivos, fitness, positivos, motivadores, financistas, y algunos hasta se sentían psicólogos de redes sociales.

 

Yo intenté antes de la pandemia pregonar el optimismo, aprendí las formas de autogestionar el pensamiento, el tiempo y el dinero, cientos de herramientas para el autodescubrimiento y el crecimiento personal, pero ninguna con olor a gente, a hierro de sangre y entraña, ninguna con la vorágine de la pasión humana …

 

Descubrí con mucha resignación que no nací para escribir positivamente, no nací para frases y herramientas encajonadas, perdí dinero y sobre todo tiempo, no puedo decirle a una persona cómo superarse a sí misma, porque no creo en el fondo que haya que andar superándose a uno mismo, porque no creo que hayan mejores versiones de uno mismo, porque no creo en libros motivacionales.

 

Creo en una fuerza que aún no sé cómo describir pero sale desde la boca del estómago y explota en la garganta, sale por las extremidades, por los ojos, por donde sea que haya sangre, y entonces en ese momento el humano se levanta y se vuelve invencible, pero como llegar ahí, o si es necesario no se le puede decir a la gente, no hay planes, tareas o prácticas para eso… solo cada ser humano tiene uno o varios, o muchos momentos donde esa fuerza lo abraza, yo no sé si la llamamos o aparece.

 

No creo en espiritualidades de sesiones, ensayos, terapias, prácticas, no puedo recetar meditaciones como vías a lo más íntimo de las personas para q conecten con lo q sea q quieran conectar.

 

Solo sé q así como esa fuerza invade al humano en el momento necesario, hay una paz que llega sin buscarla, sin ensayarla, sin pedirla, un día caminando sientes que respiras, y que respiras todo al rededor, y ese alrededor está dentro y eres parte de la exhalación, algo de ti se va y se impregna en cada cosa, en cada ser, y sientes q aquellos q se fueron y han dolido profundamente están en ese aire que entra en ti y una parte de tuya se va con ellos, esa paz de la ausencia y el estar, esa conexión con lo qué hay y lo que falta, esa paz llega, pero no hay lecciones para eso… el humano es la vía, el ser humano es la pregunta, la respuesta.

 

Yo perdí mi plata y mi tiempo porque las personas de alguna manera sobreviven y la vida no ocupa maestros, solo gente que camine, que viva y que muera.