Joseponce1978

La o no cabe entre nosotros

La o, de apariencia tan perfecta,

comprende un espacio cerrado

de donde nunca podrá salir

la mosca que rebota en el cristal.

Hueco redondel sin pupila

trazado por un selectivo compás.

Si una o se cuela entre nosotros,

hagámosla estallar con la presión

de un interminable abrazo.

Decir tú o yo es diferenciador

y en medio de nuestros nombres,

como la última pieza de un puzzle,

solo debería encajar la i griega:

tirachinas apuntando a la unión.

Tu y yo adonde vayamos

y de donde sea que vengamos

tú y yo mañana o tú y yo ayer,

pero tú y yo en cualquier espacio.

Tú y yo perdiendo o ganando

pero nunca tú o yo empatando

con una esfera discriminatoria.