Joseponce1978

Reventó el dique del cielo

Sobre agrietados paraguas

reventó el dique del cielo

saturando de humedades

los tormos en dique seco.

En la expansión de los charcos

chapotean los reflejos

de mil nubes conjuradas

contra bancales desérticos.

Los caracoles estiran

sus gelatinosos cuernos

hacia un claro entre los chorros

para salir de paseo

por resbaladizas piedras.

Los litros caen por cientos

de una desbordada atmósfera,

y se encuentran satisfechos,

al saciar sus mediciones,

los pluviómetros sedientos.

Una gota absorbe a otra

en la cima de un espejo,

y al sumar sus cuerpos bajan

sin piel que les ponga freno.

¡ Zeus, acho, cierra el tablacho

ya! que tengo el chubasquero

como un boniato licuado.

Relájate y, por lo menos,

dale un respiro a las nubes

hasta que llegue el invierno.