Alvarofe

A la muerte real de cada día, que asecha, y atemoriza

Cuando Yo ya haya muerto

Cuando mi tiempo haya concluido

Yo habré hecho solo unas cuantas cosas.

Con dificultad cuantiosa puedo recordar lo que ayer pensé o hice o dije, en su exactitud y detalle

¿qué guardará mi memoria cuando mi tiempo esté por terminar?

Y, ¿todas esas reflexiones y escudriños de la mente y del alma, quedaran siempre sin respuesta?

O serán acaso resueltas con palabras ridículas y trilladas, sin sofisticación ni belleza alguna.

 

                                                                                          Pero significante para ese Yo pensante que cesará...

 

¿qué dejaré?

¿cómo me recordaran?

Nada de eso importa,

 

 

 

no quiero morir solo

 

no quiero morir

 

Pero tampoco dilatar infinitamente esta existencia.

 

 

LAMENTO IN-NECESARIO

 

“mi conciencia y mi carne se evaporarán con el viento y las estrellas mirarán indiferentes la traición encadenada en mis esquemas humanos. Los animales como niños pequeños, me mostrarán mi verdadero rostro, y Dios no me quemara con su blancura infinita, y...”

 

 

 

no somos palabras

No sé que somos, pero no palabras

 

 

 El perro que en esta tarde de verano acaricio, morirá.

La silla, en la que ahora estoy sentado, se hará leña

Y Yo, de alguna forma, ya estoy muerto

cuando alguien lea esto en su \"ahora\" con seguridad lo estaré...

 

 

 

Jesús llora la muerte de Lazaro, 

Yo lloro por mi, y no sé quién soy, o quién estoy siendo ahora.