JUSTO ALDÚ

EL PATIO DE LAS SOMBRAS

EL PATIO DE LAS SOMBRAS
(Ensayo)

Revisando todo lo actuado recientemente, tiendo a deducir que esta cultura es el resultado de la batalla continua de lo sincero con lo falso, de lo efectista con lo efectivo; de lo fácil con lo difícil; de lo gesticulante y epiléptico, con lo trabajado y armónico. En pocas palabras de lo que no debe ser con lo que es y lo que debe ser.

Yo pienso que lo que tenemos como sociedad es la consecuencia directa del Espíritu ya sea de sacrificio o no, pero trae, imperativamente la capacidad de dominio de las formas de la vida. Sencillo esto es el resultado de la \"neocultura\" y todo cuanto denuncia contradicción pertenece al patio de las sombras. No lo inexplicado, sino lo inexplicable, pero capaz de plantearse, deja de pertenecer y entra de pleno en el dominio de las sombras. 


Este patio es, por todo ello, la negación de la vitalidad humana en sus extremos más hondos; de nuevo el recurso simbólico del satanismo puesto en las manos del hombre quizá para que se detenga, el mutileo se destruya es el patio de las sombras y el de las lágrimas. La muerte en lucha inacabable con la vida, pero no olvidemos que ese patio está colocado frente al armonioso y profundo de los objetos, que nos impulsa a pensar con amor en la promesa de la concordia definitiva. Y la conciencia, juez sereno y preciso en el patio de los objetos, determina en la claridad de un ambiente puro y limpio la responsabilidad que nos atañe. 


La voz dice, con la mirada y el gesto,precisamente aquello que se piensa, se siente, se quiere, se escucha se habla o se mira. Y no otra cosa. Cualquier variación avergüenza por lo engañosa y demerita, ante uno mismo por lo falsa. Y vale más por lo que da a entender que por las consecuencias que se desean despertar. 


Esta neocultura es el resultado de la batalla continua de las caras con sus mascaras. Aunque en griego - aporta un amigo -
Son lo mismo. 

JUSTO ALDÚ 
Panameño 
Derechos Reservados