Pelayo Ponte

TULIPÁN

Allá en tierras mojadas,

Países Bajos se llaman,

una flor hermosa flama,

en la primavera dorada.

 

Los campos están tapizados,

de rojo, rosa y amarillo,

como el arcoíris con su brillo,

en los cielos iluminados.

 

Con elegancia distinguida,

sus pétalos blancos seducen,

perfección y pureza lucen,

símbolo de la paz unida.

 

Un turbante les dio nombre,

testigo de muchos amores,

reina de todas las flores,

estandarte de muchos hombres.

 

José Antonio Artés