Miguel Feria

Suspiro

 

 

A veces un suspiro lo dice todo,

y aunque las palabras no acudan,

se sabe lo que hay,

lo que había

y lo que existe,

lo que es.

 

Cuando pasa el tiempo así,

se mueven los años de otra manera,

como si un extraño hubiera borrado

cosas, como si alguien hubiera negado

y otro hubiera consentido,

más sin querer hacerlo.

 

Ahora las horas tienen otro ritmo,

y bailan  sus minutos de frenesí,

como las máscaras de un baile

que se mueven con prisa loca,

y para no ser reconocidas,

huyen.

 

Pero ya no hay prisas,

porque no hay metas que alcanzar,

sólo recuerdos bien guardados,

baúles que se abren y se cierran,

no hay más,

porque cada vez eres menos mañana y más  ayer…