Pandra

Nada.

Nuevos retos, nuevas decisiones, asumir responsabilidades. La adultez llega con supervivencia y te obliga a participar de ella. Ahora eres recurso humano, capital, fuerza de trabajo, una imagen desdibujada del ser que se consume en el producto.

Ojos acusadores por todas partes, cada uno indicándote de que manera vivir, lo mejor, lo peor, lo probable, lo políticamente correcto. El bien, lo bueno, tu bienestar, el no estar. Nada llena, nada satisface, todo resulta tan ajeno, habitando en ningún lugar, mientras se pretende estar en todo.