Elizabeth Maldonado Manzanero

Noche

Canto áspero de nostalgias que reverberan

en la larga y sombría oscuridad

mientras una plácida cigarra tomándose un respiro

 en la azotea del tiempo surge cantante como el grillo,

difuminando la noche viejo interprete de mil notas

da paso a la dilatada noche en mis parpados.

 

Marcha viento, llévate mi sentir lejos,

deja la embriaguez de la quietud a la espiral

inconfundible de confort, baste ya de tanto errar

 en las sombras de la noche mi mirada taciturna.

 

Sea pues y aparezca temprano la aurora

símbolo de sabiduría que acaricia mis adentros

 hazme re burbujear hasta conocerme

pero no me hagas caer más en este infierno.

 

Apaga el sonido del reclamo que me latiguea infatigable

como un sonido avizor de mis fieras tormentas nocturnas

ven a soporizar mi sueño con tu susurrante balada,

arroja fuera de mí, los miedos, la desolación y

este acuoso dolor de sentir el vacío punzándome.

 

Ya quiero para mí un cálido, aunque tardío amanecer…