Nadia ALMAZÁN - OFICIAL

Vale la pena el riesgo

II

 

El riesgo de sumergirme

en tu piscina fértil

culpable de huracanes latinoamericanos.

 

Afirmo tu cerebro inefable

y solo quiero que me sigas hablando

de tu viaje a Roma.

 

Contornear de arriba hacia arriba

tu silueta matizada de canela

que no rebela todo lo que sabes,

todo lo que eres.

 

Despalabras

lo que quiero escribirte.

Y aunque no tenga mucho caso,

aquí estoy transcribiendo

con el aguijón púrpura

tu nombre: que es secreto.

 

Tu cuerpo llueve

y se columpia,

y ahora soy musa

y enmudezco en tu meneo.

 

Si las mejillas calientes

son nacientes tras tu llegada

tu constante huída será aceptable.

 

No me importa

qué pueda pasar.

Contigo

vale la pena

el riesgo.