Marcos Gaviola

La predicacion del Verbo

 

Las palabras en el diccionario,  encuentran un orden pero estan dormidas. 

Liberadas por el verbo, encuentran un sentido que las revuelve y  agita. 

Las pone en movimiento, y dóciles siguen el sentido que les indica. 


El Verbo, motor del predicado, es aliento que el mar original riza. 


Y en ondas se propaga, agitando aquella mar en concentricas sonrisas. 


Felices corazones oyen en ellos,  aquello que el Espíritu predica. 


Cae en buena tierra, esa buena simiente que el sembrador a sembrar invita. 


Las palabras se ordenan y fluyen, con una fluidez prestada y que no es mia. 


Esas palabras remueven, con una moción poderosa que Él inspira. 


Soplando en mi el Espíritu Santo, voy predicando Verbo a verbo mi homilia. 


Predico ese verbo, y el Verbo se hace carne y suena en la voz del que predica. 


Orando voy hablando verbo a verbo de aquel Buen Pastor, el que a nosotros guía. 


Del pasado al eterno presente, llega esta palabra que el Verbo hizo viva. 


Alimentando almas con verbos que a la oración dan alas y a volar convida.