Augusto Fleid

Dos

Éramos dos cuerpos celestes en completa sincronía...

Dos caminos que se entrelazaron para formar un sólo destinó.

 

Fuimos dos siluetas remarcadas por las luces de las farolas y tan unidos que parecíamos.

 

Parecíamos tan cercanos, tan parecidos, pero tan alejados de la realidad.

 

Tan ajenos que nos volvimos.

Y como con el tiempo nos mirábamos como su fuéramos dos desconocidos.

 

Nuestros mundos que se volvieron tan distantes.

Ya no vivimos en el mismo espacio ya no mirábamos las estrellas con la misma mirada.

 

Al final terminamos separados.

Siendo al principio dos para al final y al cabo terminar siendo uno.