Guillermo Bustamante

Nueva dimensiĆ³n de la tristeza

A esos ojos que se perdieron

tras la puerta

 

Triste

la indiferencia de quien no usa

la palabra

para mover montañas

 

Triste

muy triste

la indiferencia del que es sordo

porque no quiere oír

 

Triste la rosa

triste el viento

triste la dulzura de los ojos

cuando nada nos destroza

 

Triste el silencio

y la desolación del hombre

metido en camisa de once varas

 

Triste

que la felicidad sea distinta

para los que están arriba

y los de abajo

 

Triste el destino

de quien a su pueblo engaña

encarcela y tortura

 

Triste la ceguera

del que no ve en la indiferencia

su propio cementerio

y el espejo de un infierno que solo la lucha podrá

                                                                          sofocar