Ben-.

FijaciĆ³n-.

Reitero lo dicho, penumbras,

casi impúberes, donde habitaban

lunas y camellos en idéntica sucesión.

Me falta un apoyo, un palio terrible,

sobre la tierra exacta. Nombras

la luz con energías frías y, en lo

mencionado, acabas con humedades

y toses abarrotadas. Me conmueve

el pecho, la larga agonía del insecto;

nubes magnéticas que articulan sus alas

deslizantes. Derrotadas torres

buscan la perforación de la transferencia.

Exiges el tributo, la enagua tirada sobre

las camas atribuibles, y en lo oscuro,

flamea tu endurecida piel casquivana.

Rayos de decadencia penetran la sala,

donde habitaciones y cuerpos tendidos,

pintan las cabeceras con enorme orgullo,

con proféticas pinceladas, brazos sin flacidez,

sin fragilidad ninguna: todo, en la estancia,

se llena de luz, como un escombro concluido

por las masas.

 

 

©®