Gustavo Echegaray

Extrañándote

Regálame esta noche
que muere con el otoño,
la miel de tus labios perdidos
bajo el secreto de tu partida.

Invítame al silencio
que abriga tu recuerdo,
para mirar tus ojos mansos
en el azul dormido del cielo.

Y si no vuelves nunca,
déjame al menos el temblor de tu sombra,
para abrazarla en la niebla,
como quien besa la ausencia
con el alma.