CAROL ECHEVERRY

CONSTANTEMENTE

Todo amanecer trae

con el viento el susurro

de tu nombre que impetuoso cae

en la conciencia de un alma fascinada,

sobre un corazón motivado

que en la sombra del silencio

ahoga un grito ilusionado

que explota en una mirada oculta

y esquiva que se pierde

en el sociego de un momento

en que te estoy pensando,

si de repente yo te roso

mi mundo se vuelve loco,

un latir acelerado

brota inesperado

y mi pulso acongojado

constantemente tiende a vivir desesperado.