Sergio Jacobo "el poeta irreverente"

DISTANCIA

 

 

Después de subsanar mi herida

paso el dedo, sobre la cicatriz maltrecha,

no me llames ahora, no me busques, no me invoques,

borra las huellas de mis pies

que te han seguido.

 

No es dolor lo que me causa miedo

ni el grito insoportable del destierro,

es; este viejo corazón que desvanece,

estos libros leídos tantas veces.

Que repetido instante…

                            es el decir  ¡te quiero!

por eso no duele la herida

es esta cicatriz como un recuerdo.

 

Esta lejos este amor  -pero lo acerco-

toca tus senos, tu vientre y tu entrepierna,

moja tus labios un momento quizás

pero en la noche

 

y estaremos unidos los dos ya sin saberlo.