Luis Mariano Cortés Vega

Risa

Como la brisa del mar que traspasa paredes,

como un atardecer sin prisa en las manos de los cielos,

así caminas en las tardes de octubre,

así caminas en la vida.

 

Te vistes como un bosque incendiado.

Tienes manos de luna y pies de gacela

y revives los labios muertos

con tu voz de flecha esbelta

danzando a media noche.

 

Iluminas el sol y das agua al mar desierto,

eres canción que arrulla las olas de la playa,

paisaje de frutos tiernos,

luz eterna que alimenta la esperanza de los ríos.

 

Dejas huella de vida en el eco de tus pasos,

en tus brazos meses al aire de la lluvia,

abres las alas de los sueños

para que las aves vuelen en busca de sus nidos.

 

Así es la risa,

cristalina como las manos del agua,

como las manos de Dios sosteniendo la tierra,

como lava ardiendo desbocada,

como la vida misma frente a un espejo,

Transparente, desnuda, eterna.