walter rafael aguero gomez

La vida, aprender a amar.

Te invito

a abandonar la cueva

que adornas con placeres

disfrazados de felicidad,

con sexo vestido de amor

y paredes pigmentadas

de la amargura,

alimentada por la frustración,

la tristeza,

el resentimiento.

Desde un olvidado rincón

de esa cavidad,

el  monstruo de la depresión

espía tus funciones vitales;

mientras los ruidos internos

distorsionan tu realidad.

Detente,

tu templo interior se destruye,

las miserias lo saturan.

Allí,

en lo más profundo,

un leve rayo de luz,

te muestra la esencia de tu alma,

el amor.

Todo te lo pueden impedir;

pero,

no evitarán tu acción de amar.

Puedes ser

la vela que se extingue

al lado del otro

para hacerlo luz.

Puedes acogerlo

envolviéndolo en alegría,

en armonía y paz,

mientras sigues de paso.

A veces,

la tempestad

va cambiando tu ruta,

para bajarte en el lugar perfecto.

Simplemente,

hemos venido a aprender a amar,

a vivir con responsabilidad .

El amor,

es el artesano

que transforma todo;

es capaz de reajustar

mágicamente tu existencia.