Lourdes Aguilar

TUTORIAL

La granada es una fruta cuyas propiedades antioxidantes la hacen un potencial prospecto de negocio ya que el árbol crece con rapidez por lo que produce frutos desde que mide menos de un metro, además es muy resistente a las inclemncias del clima, prácticamente se puede olvidar uno de él una vez plantado y regresar al cabo de uno o dos años con la cubeta donde ha de cosechar la fruta que le proveerá del codiciado jugo que, en caso de venderlo será altamente demandado por quienes consumen productos que ofrezcan, casi casi, la fuente de la eterna juventud
 Pero comencemos por el pricipio: el árbol ideal para que su negocio genere ganancias deberá contar con por lo menos dos años, lo que garantiza abundancia de frutos para aproximadamente un mes, una vez ubicado (si usted no cuenta con el suyo propio puede recurrir a google maps, ya que seguramente lo encontrará silvestre, la gente no acostumbra sembrarlo porque prefiere fruta más bien carnosa aunque el jugo comercial de la granada sea más elevado,
 Seguidamente se presentará en el lugar debidamente preparado con ropa oscura, descolorida o vieja, ésto debido a que la resina de la fruta, al impregnarse dejará unas manchas amarillentas que ningún cloro o vanish es capaz de desvanecer, procure escoger ropa de manga larga ó cúbrase los brazos para evitar las abundantes ramitas filosas y secas que en caso contrario le rasparán incesantemente durante la faena,también deberá llevar una silla o escalera, ya que éste árbol no es apto para trepar dada la fragilidad de sus ramas; un jalador (vara larga de madera o fierro en uno de cuyos extremos fijará un gancho que le ayudará en caso de que con su escalera o silla no llegue al punto deseado.
 Una vez listo, usted y sus acompañantes (si los tiene) se dedicarán a bajar la mayor cantidad de granadas, tomando en cuenta el color rosado o rojizo que indica el grado de madurez independientemente del tamaño (cero desperdicio es la moda).
 Cuando su cubeta de 20 litros esté al tope, podrá usted y sus acompañantes (si los tiene) darse por satisfecho y pasar a la siguiente etapa para lo cual es recomendable no haber hecho ningún compromiso ese día, darse un baño, aplicar pomada en los numerosos rasguños, peinarse a conciencia para librarse de las pajitas, hojas y bichos de su cabello (la cantidad cosechada será proporcional a los rasguños, ichos y desaliños de cabello obtenidos). Busque un lugar cómodo, consiga una palangana, una cubeta, un cuchillo y un trapo viejo. La palangana es para ir desechando las cáscaras, la cubeta para acumular los granos, el cuchillo hará los cortes estratégicos y el trapo evitará manchar la ropa que usted usa, a menos que ya sea vieja o que le valga un comino su apariencia.
 Una vez preparado usted y sus acompañantes (si los tiene) se dedicarán las siguientes horas a extraer los preciados granos en la cubeta de la siguiente manera: Se cortarán los bordes superiores, es decir, la punta donde estaba el tallo y la parte protuberante de abajo, en el centro de ésta última introducirá la punta del cuchillo y exstraerá con cuidado la delgada corteza, de cuatro líneas que lo unía, después cortará una delgada línea de corteza a ambos lados y abrirá la granada como si se tratara de un huevo (Si usted nunca ha abierto un huevo ésta es una buena oportunida para practicar)
 Una vez abierta la granada será fácil desprender los granos, eso sí, exclusivamente los granos, ya que la membrana delgada que los cubre es amarga y si usted la licúa al preparar su jugo o agua, ésta adquirirá un sabor amargo, así también, durante la operacón deberá ir secando con el trapo la resina que irán segregando las cáscaras y que producirá resequedad en sus manos y las de sus acompañantes (si los tiene), manchas amarillentas como si en lugar de desgranar estuviera fumando compulsivamente tr todo ese tiempo e inclusive comezón si su piel es sensible, también es necesario teneer cuidado al manipular los granos para evitar que se aplasten y perder la escencia de su jugo.
 Si usted sigue fielmente éstos consejos descubrirá además otros grandes beneficios durante la operación, porque le permitirá concentrarse en el resultado a largo plazo de obtener un delicioso, orgánico y saludable jugo o agua natural de granada prácticamente gratis, con alto potencial de venta hacia aquéllas personas que sueñan con el elíxir de la vida o una piel eterna de colegiala. Pues bien, si usted y sus acompañantes (si le quedan) han logrado concentrarse bien a pesar de que su cubeta sique casi tan llena como al principio podrá desarrollar la sagrada virtud de la paciencia, tan necesaria para todo tipo de trámites municipaes y federales, filas de pago o cobro en los bancos, consultas en instituciones públicas, etc. 
Con el transcurrir de las horas, si siente unas ansias urgentes de vaciar los cubos, palangana, trapo viejo y cuchillo en el contenedor de la basura y la imagen de su delicioso y helado jugo antioxidante de granada le viene valiendo un carajo, acuérdese del google maps, los rasguños y su cabello lleno de pajitas y bichos, respire hondo, acarice su gato, perro o loro y una vez superada esa etapa enfóquese en desarrollar su imaginación, si es necesario escuche las sinfonías de Mozart, ponga un audio libro, cambie de trapo viejo, lávese las manos y continúe en pie de lucha.
 Cuando el contenido del cubo haya bajado aproximadamente a la mitad habrá descubierto el secreto de los monjes lama sin necesidad de ir al Tíbet ni haber tomado uno de esos cursos tan largos costosos de meditación; habrá descubierto, incluso qué clase de persona es porque ha tenido tiempo suficiente para analizar sus personalidad a través de sus pensamientos, habrá dominado el psicoanálisis; por ejemplo, si ha tenido roces con alguien y al desgranar se imagina que ese alguien va perdiendo profusamente los dientes y tiene entonces una cubeta repleta de dientes de enemigos presentes, pasados y hasta futuros, entonces sabrá que es usted un potencial psicópata ávido de venganza. pero si en esos granos brillantes cree ver diamantes incrustados en un boquete, y el placer le hace acariciarlos y desear más y más coloridos, entonces seguramente es usted un ávaro incorregible, una persona superficial cien por ciento sobornable si se diera el caso. En cambio, si en el incesante desgranar usted hace recuento de las penas de su vida, si recuerda una a una todas sus desgracias hasta sentirse miserable y está al borde de las lágrimas por no hallar sentido a su vida, habrá descubierto una personalidad depresiva y suicida, para lo cual el cuchillo le será muy útil. Por el contrario, si usted realiza su labor alegre, imaginando lluvias sonrosadas que al caerle encima explotan como minúsculos globos, empapándolo de su líquido dulce, pintando su piel de tonos pastel, si ve agrandarse la palangana hasta convertirse en una gran piscina donde usted se avienta, se zambulle y nada como si fuera todavía un infante, no cabrá duda que usted es de las pocas personas con un optimismo a toda prueba, su alegría e imaginación son contagiosos y cuando encuentre al campesino somnoliento sentado afuera del OXXO ofreciendo bolsas de frijol para sobrevivir seguramente usted se sentirá tan conmovido, tan empático al imaginarlo sentado horas y horas desenvainando su mercancía que le comprará sin regateos uno o dos kilos aunque no tenga idea de cómo cocer frijoles. 
 Bueno, espero que éstos consejos le sean muy útiles, ya sea para su consumo personal o para emprender un negocio que le dejará, valga la redundancia un jugoso beneficio además de haber desarrollado un elevado grado de conciencia y habilidades psíquicas dignas de un X men.