Jesús Oscar Ugalde

Querellas

Tratas de mistificar tu propio sentimiento,
cuando la furia toma tu cuerpo ante mi supuesta felonía,
cierta dubitante suerte, no hay razón,
clama mi repetida afirmación.

Sigue, a pesar de la etapa vivida,
mi solo pensamiento entre tus brazos,
agradecida voluntad y tu feliz talante.

No obstante,
veo esa insignia de tus ojos fulgurantes: no te creo, tu amor desbordó ayer, ¿cómo se derramaría prestamente? 

No podría creer, verte levantar velas,
justo ahora, justo así,
lo sabes a conciencia, aflora tu delatora voz,
Dormirás en este lecho,
soñoliento encubridor de mis caricias,
excelsas escusas abrasadoras.

Y en tu voz o tu cuerpo trémulo renueva también,
oculto deseo, tus prendas desean retirarse de la escena,
porque saben bien, como en otro tiempo,
sucumbirá la tentación, la extenuación nueva de una querella.