Diego Nicolás García Contreras

Extremo en espiral

Druida de luz lame la herida

Llaga o espina, siempre abierta, siempre cobarde encima....

Vástago, bastardo, vestigio vacuo...

Sin salida cálida...

Aparentemente.

Fui líder de la tribu cuando andaba errante, errando, hierro bombeando entre los rieles...

Cristaliza el tiempo, vuelvelo más caliente y salvaje...

Cómo cuando jugábamos a la lujuria al anochecer, a la luz su rostro bendito de lujos...

Plateado y azul...tras la barraca...

cuánta humedad gota a gota cayó trepando el nylon...

Las pieles buscan el calor de tus aguas, vertientes Colmadas de magma...

 

Dedos dentro...buscando minerar tus expresiones...

Cuantos insectos aniquilé para proteger tus pestañas...

Llama al búho que picotee la herida del fakir pero dame tu mano anhelosa de paz ardiente de más y fría de espasmos...no me la quites de la mejilla porque quiero...

Volar contigo a cada instante

Amar contigo este momento

Nadar desnudos es el remanso otro mundo 

Paralelos que unifican fractales

Que trenzan fragancias mientras nos envolvemos

Chocamos sin tocarnos hasta unirnos en este momento...

En el que nuestras frentes deciden 

Abrazar su contorno 

Amparar las auras

Y mirarse los ojos para luego besarse las frentes...