E. G. Cortez

Amber

A la hora del retorno,

con las carencias de la vuelta

te llamé, cansado y triste.

Mi más valiente,

mi más brillante

Casiopea por despuntar

 

Hace tanto que no te arrullo

y he soñado muchos epitafios 

en tus tumbas llenas de mares

donde siempre me entierro yo.

para así salvarnos los dos

 

Te imaginé a tu altura

bajo mis largos brazos

como si te estuviera recordando

en esta nostalgia secular

como para decirte

aún te escribo lirios

como para decirte…

 

Las mañanas de todas las desapariciones

cuando te volveré a ver...

yo pienso en cosas como esas

a tu memoria de plata

a tus adioses sin adiós 

para ya no ayunar más la vida

para ya no estar tanto sin ti.