José Luis Barrientos León

Ahora es invierno,

 

 

Ahora es invierno,

el viento nos recrea un alfabeto sutil

al roce de la hierba y las flores

un alifato de aromas, melancólico y mustio

 

Las aves entonan lánguidos cantos sobre la arboleda

Haciendo guirnaldas al amor con sus hojas frescas

Un delirio de trino y vuelos agitan el latido del cielo

Como preludio al chubasco y al aguacero

 

Bajo la lluvia, los niños juegan con luciérnagas

Persiguen mariquitas para alcanzar los sueños

Como al Dios del campo, que escondió los astros

Para dar paso a un diluvio de ilusión y juegos

 

Las mañanas son color de plata, como la canicie que hoy me abraza

Pero antes de los años, hubo inviernos de verdor y desvarío

Cuerpos desnudos bajo el delirio de la llovizna

Embriagando la piel de lavanda y nardo

 

Ahora es invierno, el cielo muta de albo a oscuro

Evocando soles, invocando lunas

Como los recuerdos que me acerca el viento

De tus ojos tiernos, como amor lejano

Entre el invierno y el verano