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Policías en el parque

 

El siguiente poema está basado en un vídeo que puede herir la sensibilidad por las escenas reales de brutalidad policial explicita que se muestran un parque de Madrid, concretamente en el municipio de Fuenlabrada. Además, también puede de herir la sensibilidad la autocensura no poder editar este vídeo de forma pública. No obstante , miles de personas lo estamos viendo por cualquier otro formato digital que no sea youtube, o televisiones publicas al servicio de los agentes de la violencia. Quienes lo hemos visto sufrimos al sentirnos cómplices del delito de los agentes de la violencia de azul. Tras ver esto, debemos aguantar que antena tres, tele cinco, ABC, la cope, cadena Ser, el partido socialista, podemos y vox nos muestre imágenes, hablen, escriban según sea medio manipulativo radio, prensa, televisión o partido político, de nuestros valientes chicos de la violencia azul : ejercito de la salvación de la clase media y obrera frente negros, pakistanies, gitanos, judíos, marxistas, okupas, transexuales, altermundialistas,  que meriendan unidos en el parque con sus mujeres, novias, e hijos . Estos, en cualquier momento pueden ser violentados por los agentes de azul que llevan el peso de la ley y la civilización con sus pistolas, algo así como en las películas del 7 de caballería.

Si me permitís para explicarlo de este modo, lo haré como si lo visto en ese parque fuera una película. Ya que lo que se ve parece irreal en una democracia, aunque España se sitúa en una democracia a la turca.

Nuestra película de policías en el parque, por el que hemos escrito el poema, empieza con un vídeo cuyo arranque promete:

Una manada de agentes de azul se desplegan como un batallón de infantería caminando por el parque . Pasean con las porras en la mano ante gente pacifica que no ofrece resistencia. No se sabe si van drogados con LDS los agentes de la violencia de Fuenlabrada, como en las películas de marines de Vietnam, pero lo parece. Hay mesas con bebida y comida, parece una fiesta al aire libre, pero las mujeres negras bajo el follaje de los chopos suplican a los agentes de la violencia , en nombre de los derechos humanos, que no hagan lo que se adivina que va a pasar. Al momento la escena se traslada, segundo 28. La cámara corre tras los agentes y se ve a dos hombre negros que no muestran ningún tipo de resistencia, donde tras ser empujados caen al suelo y son esposados. Únicamente ejerce violencia la policía. Tras ser tirados en el suelo y chafados los varones por las botas de los agentes , varias mujeres y niños gritan indignados por la violencia de la detención. Entonces parte del batallón de violencia azul, excitados se dirige contra las mujeres y niños que chillan. La escena es el típico acto de guerra a mitad de las películas del 7 de caballería , cuando masacran la aldea india con ancianos, mujeres y niños para cabrear y desmoralizar a los apaches . Estos esperan en el desfiladero a los soldados. Los gringos son muy listos, y no van a caer en la trampa de Toro Sentado. Así que han atacado el poblado porque saben que vendrán al campamentos los apaches cuando sepan que han violado y matados a sus mujeres e hijos. En las pelis de Vietnam el argumento es similar. Atacan los marines una aldea matando mujeres y niños como venganza por la muerte de un compañero. Posiblemente, aquí esta acción se lleva a cabo por un desembarco de pateras en Canarias, donde como venganza de los agentes de la violencia de Fuenlabrada toma represalias contra el gobierno de Senegal, donde ojalá se hubiera quedado Pedro Sánchéz. El presidente estuvo por allí seguramente vendiendo minas antipersonas para los parques de Senegal la semana pasada. Realmente la detención tan violenta, humillante, vejatoria, provocadora sobre población civil indefensa ,y menores que son traumatizados vulnerando los derechos de la infancia, debería calificar “paseo por el parque de la manada de azul” como una peli que denuncia los delitos contra los derechos humanos, y donde la policía comete delitos de violencia de género y contra menores. Sin embargo , como el mundo es al revés, la película de policías en el parque es una historia de desesperanza autoconclusiva. Gente que sin comerlo y beberlo, que quería respirar algo de aire libre en el parque, aprender botánica, y bailar al ritmo del regueton de Puerro Rico a través de sus celulares, acaban acusados de atentado a la autoridad cuando llega el que faltaba. En el cierre llega lo mejor, enganchándose a la historia quien la ve. Aparece el que parece más colocado y perturbado de toda la pandilla de primavera azul policial. El que gana el premio al asco en esta película.

Un nacional tipo “Torrente” que hace de malo y se va a por una negra que acaba volviéndola loca entre gritos de sufrimiento por lo que está haciendo, mientras el policía se ríe. La mujer es amenazada de ser acusada por el nacional azul de atentado a la autoridad. Cuando cualquiera que vea esto diría que es la autoridad la que está atentando en un parque, como podían haberlo hecho en una mezquita, una sinagoga , un despacho de abogados laboralistas. .

De esta canallada azul no sabemos el por qué, pero si el cómo, el donde y a quién se dirigen..

Condenamos la violencia policial sobre todo contra menores y mujeres en un parque público, y no creo que estás escenas tengan un por qué que valga de excusa, se debería pedir justicia y empezar a hacer una barrido de policías en aras de salvar la democracia, la paz y a España.

Vivan los parques libres de maderos.

Arriba de las ramas los maderos.

II.

Poema: Policías en el parque.

No quiero malinterpretar a la policía,

que parece hacer culpable al negro de ser negro.

Otra cosa yo no veo

en el recreo en el parque de la policía.

Más veo a un negro en un agujero

con la bota de la policía sobre su trasero.

Muy sereno y altanero esta el madero,

con sus pocas luces negras

haciendo en el parque

estragos entre los negros.

Niños y mujeres para el policía

no son ya mujeres ni mucho menos niños,

solo paganos negros que no tienen derechos

por ser negros.

Es para salir corriendo

cuando uno ve a una mujer policía

yendo a por un negro.

No, no quiero malinterpretar a la policía.

Solo sentir vergüenza de ellos.

Por ver como han dejado el parque

lleno de negros por el suelo.

Me arrancaría el corazón y se lo tiraría.

Gritando:

yo también soy negro.

Pero no caigamos en la tentación

de atentar contra la autoridad,

solo buscan provocar,

haciendo culpable al negro

de haber llegado a España negro.

Ángel Blasco.

los audios del vídeo donde se muestra la escena se puede escuchar en

https://go.ivoox.com/rf/68747837