Luis M. Castillo

Negra Sal

Tan agria y exquisita , 

La risa burlesca arrebatada sin razon , 

Moral por los juicios de la cordura ?

Nadie pertenece nunca a lo amargo de la situación ofrecida,

Nadie nunca bajo los placeres sepulcrales.

 

Los otros tumbados en bancos de café ,

Los mismos por la espera inesperada de la sorpresa ,

Nada es ahora de nadie para todos ,

Dulce sal por matices de negra Adonis ,

Sin poetas al poema raramente murmurado.

 

Suspiro y asfixia,

Marqués negado de reinos imprevistos ,

Manos talladas a labores obscenas ,

Júbilo sátiro a la sangre cuál sudor y placer, 

Cuál sudor de sal negra por mi amargura vertida.

 

Más perfida la distancia ,

Ausencia clama la presencia en su comedia ,

Burlando nuevamente el adiós como si del tiempo dependiera , 

¡ Puerta abierta a deleites banales!

Desdicha transgredida, mirada silenciada...