AMADÍS

Paseando por París (Soneto)

 

 El día me presenta su rutina,
me acicalo, me visto y un café
me espera; las noticias leeré
de una prensa tediosa y anodina.

Y después quedaré con Carolina,
a la que, sin dudar, siempre adoré,
que le gusta vestirse de crepé
cual preciosa princesa parisina.

Al pasar de su mano el bulevar,
soy la envidia de más de un caballero,
le regalo unas flores de azahar.

Y su amor sin pensarlo le requiero,
me sonríe y sus labios da a besar
y al besarla me dice un sí te quiero