Augusto Fleid

Te Echó De Menos

No debería pero...

Prometi no hacerlo

Pero por lo visto no puedo...

 

Grito hacia la nada para no oir el murmullo de tu voz

en esta angustia de mi silencio...

 

Quise engañar a los fantasmas

pero la cordura no se traga 

mis propias mentiras...

 

Intenté... 

Disuadir a mi alma pero no conoce de olvidos y sigue tratando de buscarte...

 

Siento esté hastío que apacigua las frías gotas de lluvias del mes de junio.

Que infortunio sería que las luces de la mañana algún día se apagaran.

Y al final de este relato concluyo en calma que ya no estoy contigo...

 

Cuánto desearía retomar a aquéllos días donde aún tenía

tus dedos recorriendo mi desierto

 

Recordé aquél tiempo que llevaba a tu lado y el poco que nos quedaba para disfrutarlo.

 

Sabes, quizás me hiciste un favor ya que no hubiera sabido como marcharme sin antes robarte un pedazo de ti

y sembrarlo en mi corazón como recuerdo.

 

Es verdad aunque mi boca nunca lo quiera admitir...

 

Te echo de menos

pero no podía detenerte

Tenías tus convicciones y yo sólo mis restricciones

te juro que no duele

y que siempre estarás presente 

Aunque ya no estés. 

 

Y si te preguntas mi estado actual sólo pregúntale a la luna

Que yo desde mi ventana

Te escribiré un poema como respuesta...