Lucy Quaglia

Humedad

Humedad odiosa
que cubre las cosas,
los zapatos nuevos,
las medias ociosas,
las paredes tristes,
el piso de losa
y la sangre vieja
de una vieja loca.
Humedad que cala
los huesos, la cara,
el pelo en la frente,
el cuello de garza,
el pecho saliente
y la espalda chata.
Humedad de lagos
lejanos, amigos,
con nubes que nacen
sin ningún respiro
y traen la mufa,
el hongo, el suspiro,
el musgo tan verde,
el ave en su nido
y las flores tibias
que ofrecen abrigo.
Humedad que odio,
que me da en la panza,
que trae rezongos
de gente que pasa
mientras que la lluvia
sin prisa y sin pausa
me besa y atrapa
hasta la mañana.