Cómo se ve el hombre contigo,
cómo se ve la luz perpetua engalanando esta sociedad,
como en una promesa,
incesante dualidad espontánea,
Y partir en silencio.
Tu hábito temporal,
solo por considerar su derrumbe sobre tus hombros,
la tentación al cercano, coincidente aprendizaje.
Ven, ven, ven.
Se detectó aéreo nuestro ser rampante,
como nave, como absoluto temerario.