Melany Devia

Reproche

Como rompe el viento después de la calma,
como ahoga la lluvia, tras haber dado vida.
Así revestiste en falso amor la daga
que atraviesa mi alma en mortal herida.

Con el dulce encanto propio del profeta
me susurraste al oído con tu voz viperina
las palabras más propias de un alma poeta
¡Y tantas verdades devenidas mentiras!

Tuviste en tus manos la lujuria, y el canto,
y el cariño al tacto de la fiel caricia...
Quise ser valiente y besarte los labios
mas llevabas, cual judas, ahí la felonía.

Ilusiones que elevan su reproche a la aurora
por embriagarme, cómplice de tus fantasías.
Y deleitarme en la idea de tu risa canora
sin desdén, sin soberbia, sin hipocresía.

¡Qué pesar no haber visto el vaivén de las olas
que arrastraban tu orgullo, y tu antipatía!