Denisita

Y el tenía 33 años

 

El, joven, se acercó con su pequeño amanecer

suspendido en medio de la bruma rosa

aquella mañana de agosto.

 

Dijo que estaba inspirado

pero lo que sucedía en ese momento

justo antes de conocerla

era que ella casi como levitando

pesadamente sobre cada una de sus soledades

lo suspiraba

como suspira una mujer enamorada

del príncipe que nunca ha conocido.