Daniela Cortés

29 de Marzo.

Recuerdo cuando repetías mi nombre desesperado

y me decías mil veces al oído \"te amo\",

tus caderas chocando contra las mías 

y cómo nuestros cuerpos hacían la casa más tibia 

mientras se frotaban y se conocían,

mientras se chupaban o se mordían.

 

Aunque nuestra vida estaba dentro de unas cajas 

y nos veíamos solo los fines de semana,

el amor que existió entre nosotros dos 

me iluminó el lado oscuro del corazón,

porque a pesar de que no haya funcionado

y nuestros planes se hayan arruinado;

aún seguimos en nuestro departamento,

tú en la cocina y yo en la sala,

tú del lado izquierdo y yo del derecho de la cama,

enrroscados, enchinados y enamorados con las sábanas.

 

Aprendimos diferentes maneras de amar,

nuestros tonos a la hora de hablar 

e incluso aprendimos la forma de caminar.

Éramos tan distintos empezando por la edad,

tú ya tenías una vida y la carrera,

yo no sabía ni por dónde empezar.

 

Crecimos en diferentes lugares del mundo,

pero todo parecía ir a nuestro favor 

fueron los boleros y la poesía lo que nos unió.

¿Qué se siente que me gustes tanto?

porque por más que pasan los años,

mi amor por ti sigue intacto.

 

Y si tú me dices que tus sentimientos

siguen siendo los mismos que en marzo,

yo lo dejo todo y me voy contigo

sin importar las que hayan estado,

sin importar a quienes haya besado;

yo lo dejo todo y me regreso contigo

para vivir entre poesía y cajas

como antes, cuando me amabas.