ROYH

AMIGA MÍA

Y quizá de pronto el olvido amiga mía 

Encarcelar quería  mis retinas,

Al encontrar el  fruto  prohibido en tu villa,

 Me resuelve el silencio  que me habita, 

Tratando de borrar la luz de la ironía,

Quien cegada por cual fruto prohibido

te busca en mis  pupilas.

 

Amiga mía, creíste  que talvez me olvidaría,

De ese  tácito  abrazo que aún mi cuerpo  respira,

como princesa  de cuento de adas, amiga mía

Mis sueños aún  te palpitan.

 

Amiga mía recibe el abstracto y sonoro grito del alma  mía,

Quien cual pétalo de flor blanca te resucita,

En en este  verano de febriles  antojos,

Amiga mía,  recibe mi voz, que en silencio te recita...