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Max Hernandez

Dia del amor


- Dime poeta, por qué celebramos al amor? Para qué lo celebramos?


Me miras en silencio, con una mirada de ternura y tristeza, como ahogando las lagrimas, las penas, como cuando algo ata tus palabras a tu garganta, como cuando ya nada duele, nada sientes, nada pasa. Solo el silencio, y la caverna solitaria…


Las hojas caen en silencio, tratando de no romper la magia del atardecer etéreo, que se funde con las luces y sombras del horizonte infinito… A dónde te has ido? Por qué sólo el silencio me acompaña? Y de donde sale esa voz que, imaginaria o no, tortura mis sentidos, lascera mis llagas?


Una pequeña lagrima se resiste a abandonar su cuna, se aferra a sus raices, pero al fin, libre al viento, se pierde en el abismo del desierto que, ávido, se nutre de su vitalidad instantánea.


La caverna está vacía.


Las hojas de otoño hace tiempo volaron sin destino.
Las flores han perdido su brillo, mustias esperan su fatal sino.


Las canciones son sólo recuerdos.


La musa es solo un sueño.


El poeta está en silencio. Ahora es solamente un espectro que, pálido y frío, deambula por el árido y desconocido desierto…


En eso, siento el calor de tus tersas manos limpiando mi agotado rostro.


Una luz de esperanza ilumina mis ojos


Siento el calor de una sonrisa fresca y una risa juguetona que me grita: estas vivo!


Siento como me atraes a tu pecho, acaricias mi pelo
Siento tu corazón latiendo a mi lado


Y, al sentir unos apasionados labios fusionarse a los míos, llego al cielo…


Estás ahí, de nuevo, sonriente y coqueta, moviendo tus hermosas caderas


Haciendo una fiesta con tu esplendorosa cabellera
Y sonriendo y riendo, como solamente Tú sabes hacerlo


Y me miras y ríes: despierta poeta, me dices, despierta


Mira a través de la ventana, ves? La vida es bella..


Sonrío.


Eres lo mejor que me ha pasado – te repito por vez milésima-


Eres la más bella y hermosa princesa que haya pisado jamás este
O cualquier otro planeta


Y podrán estar mis palabras muertas, podrá estar la tinta seca
Podrán no existir versos, ni poemas
Pero jamás dejará de amarte este corazón de poeta,
Mi amor eterno, mi pequeña traviesa…..