Carlos Gustavo Gerez

Cristina

Era de madrugada cuando tu silueta
Se desvanecio de mi hermoso paisaje
Mi tiempo de amarte había caducado
Apague la luz de mi habitación para no ver la soledad
Y es la espina de tu adiós la que dejó sangrando a este corazón que te reclama
Ya veras lo dulce que seran mis besos
Los iré acumulando para tu regreso
Y te quedaras dormida en mi cama
Enrredada entre brazos y cubierta por las blancas sábanas que perfumare con aroma a jazmin recién cortadaso
Del jardín de mis sueños
He consumido las horas de mi corto descanso pensandote mujer y tu imagen en un loco torbellino se presenta frente a mi, y tu mirada se instaló en mis ojos, y tu voz tan suave diciendome te amo se perdió en mi mente. De pronto cerre mis ojos y decidí soñarte.