Elizabeth Maldonado Manzanero

Sin ritual VR

Hoy millares se van

sin bullicio,

como ríos revueltos

cuyas aguas taludes marchan

dejando todo turbio atrás.

 

Cuerpos yacientes,

cavernas ávidas aún de vida

en sus imperturbables pupilas.

Cuerpos conturbados

Deshabitados, en habitaciones blancas,

distanciados de los acidulantes suspiros.

 

Calles enarbolando moños negros,

capillas remotas,

santos, crucifijos,

rezos, flores, cirios

en súplica vertical

que no alcanza el cielo.

 

Cuerpos desnudos

imperfectamente limpios y fríos

que exhalaron el adiós

solos, entre dolorosos gemidos.

 

Manos con ganas

de viajar a las palabras

y en cambio en cruz ceñidos,

adheridos al cuerpo,

al pecho mudo

vacío de latidos,  

como atónita mortaja

de cruento martirio.

 

Labios,

ajenos a la humedad de un beso

y sin embargo,

aun multiplican el virus.

 

Cuerpos relentes

que duerman por fin

sin el suplicio del asfixio.

Seres que descerrajaron

el denso y vibrante firmamento.

Cuerpos que trasminan oscuridad,

soledad

y el vacío irreductible

de los vivos.