Miguel Feria

Para el día después...

 

 

Cuando llegue ese día.

Será otro,

cambiado.

Será un día

desdibujado,

tras una cortina,

escondido de la gente,

ausente de ternura,

velado.

 

Y cuando aparezca

en su mañana,

tendrá otra cara.

No mostrará

la misma sonrisa,

ni los mismos ojos

ni los mismos besos,

ni los mismos abrazos,

ni las mismas ansias...

 

Cuando asome ese día

Preguntará

a las esquinas

de sus calles,

a sus bancos y

a sus plazas.

¿ Dónde fue la gente?

¿ Qué hicieron?

¿ Por qué no actuaron?

 

Y caminará

con el mismo Sol

pero de otro mundo,

en un amanecer,

en un mediodía,

en una tarde,

y hasta en su propio ocaso

pero cargará  sus mil incógnitas

a cuestas...

 

Cuando llegue

ese día

No serán los mismos

los de ayer.

Muchos no estarán.

Se habrán ido

Y los que queden

habrán cambiado

Y preguntarán :

¿ Qué ocurrió?

¿ por qué se fueron?

¿Por qué lo permitimos?