Freddy Kalvo

La niña de mis ojos

 

Eres mi niña preciosa

el manjar de fruta rica

que se aloja aquí en mi pecho

como el azúcar, dulcita;

como la miel destilada

por bella abejita linda,

que habitando mi colmena

su pasito me anticipa

y su sonrisa me atrapa

porque el amor significa

con su carita que alegre

el corazón me acaricia.

 

Eres lienzo terciopelo

que mi corazón cobija

en la lúgubre tristeza

que muchas veces me tira

como hoja seca del árbol

que golpea la ventisca

y al polvo cae reseca

con la piel que se marchita.

 

Gracias mi niña agraciada

porque tu vida precisa

dándome su rico aroma

con viento de la colina

que despacio va bajando

porque suave se desliza

por los árboles frutales

que a natura gratifica

con naranjos y aceitunas

con almendro y mandarinas

a la luz del sol temprano

que en tus ojos siempre brilla.

 

Eres tierna como seda

como flor de Margarita

cuyos pétalos brillantes

son como la luz del día

que adornan vastos jardines

como adornas tú mi vida

de alegrías y emociones

mis andadas peregrinas

porque en tu mirada tengo

la dulzura que me alivia

los pesares y tormentos

cuando cae la llovizna

cuando va veloz el tiempo

y mi mirada cansina.

Entonces con su ternura

y su agraciada sonrisa

agranda los corazones

y nuestra alma ella nos mima

con el brillo que en sus ojos

son los cantos que suspiran

al compás de carcajadas

jugando con su Lolita

la muñeca que en la cama

es siempre la preferida

la que lleva de paseo

con abuelos, tíos, tías

cuando vamos por montañas

disfrutando aquella brisa

los paisajes y colores

y las nubes que caminan

entre árboles tan frondosos

de hojas verdes y amarillas

que disfrutamos contentos

con bendecida alegría.

 

Vivo muy feliz mis años

con mi hermosa nietecita

que acaricia con sus manos

tersas, suaves, lindas, chicas

mi corazón estrujado

que ya cansado, se oscila,

pero que sigue latiendo

y de puro amor se arritmia

cuando miro a mi pequeña

mi pequeña Fernandita.