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Michelle Buletti

“La noche, sus ausencias” Michelle Buletti.

La noche se canso de esperarte
gotas cayeron de a poco
como si estuviese llorando el cielo
Poco a poco sentí truenos como si el cielo 
mismo estuviese enfurecido
esperando tus señales
algún indicio que diga si es en vano la espera
yo te espero como esta puerta
como este cielo, con estos ojos
gastados y atados a tu destino
mendigando y lamentando
a sabiendas de que no vendrás.

Sé que no vendrás
tengo una obstinación por verte cruzar
esa maldita puerta de madera triste
que se lleva todas mis angustias
soy una terca creyente de que caminaras
este piso que tiene mi caminar lento
o que vendrás y por suerte las paredes 
no hablarán de mi fracaso y mis penas
de la desilusión y las tristezas
que invaden está casa sola desolada
como la mismísima dueña
que nunca fue dueña de nada.


Me aferro a creer que vendrás 
y besaras estos labios 
que no tienen nada mejor
que hacer que desearte.
Me aferro a creer que vendrás
y abrazaras a este cuerpo 
melancólico
dispuesto a esperarte.
Persiste mi imaginación
ante tanta falta de certeza.

Una parte de mi cabeza
sabe que no te presentaras
pero mi cuerpo te extraña
quiere creer que aparecerás.
Jugar con el reloj de una persona
hace sentir poco y es poco sincero
no tengo respuestas tuyas
al menos quisiera escuchar algún \"pero\"
Desgastarle las horas, los días
las noches, los pensamientos
Carcomerlos con tu ausencia
que regala todos los deseos.

Mis huesos, mis huesos
se cansan de sostenerse
mis ojos, mis ojos
se cansan de mirar
hacia el ventanal
bebiendo y escuchando
alguna canción de Jazz
la situación amerita un poema o un canto
alguna canción de Sabina
mientras tomo alguna bebida
en la espera de 19 días y 500 noches

Es tan triste como el tango
la situación amerita un poema o un canto
algo que me salve
de esta soledad
de esta dualidad
de pensamientos
y de cosas
en las que en todas
te me presentas.

Y sé, sé que como todos los hombres de mi vida
Incluido él que me ha dado la vida
no te presentarás
sé que no lo harás
y no vendrás
y yo esperaría
aún con los brazos abiertos
en medio de mi soledad, mi desierto
y esto es más triste que un tango
y necesito algún canto en tanto
que me salve de la tormenta
que me salve de lo que hay afuera
que me salve de lo que hay acá dentro
que me salve de mi y mi infierno.

No sé a quién le canto este tango
si a mi misma en tu espera
o sólo a tu ausencia.