Luis E. Calderon Romero

Bajo el antigûo muelle.

Bajo el antigûo muelle te leí mis poemas,

te conté de mis sueños sentados en la arena.

El viento castigaba tu morena figura

y tu sentiste frío en la vieja estructura.

 

La violencia del mar se convertía en espuma,

la sal se condensaba en tu piel nacarina

y mi mirada hervía y tu mirada hervía.

Y era nuestro el paisaje y era nuestra la vida.

 

No pude contenerme:Tu boca parecía,

un océano de miel en la amargura mía,

 absorví de tu boca esencia de poesía

y mientras te besaba,

mi angustia se extinguía.