Leoness

Ocurrió en otoño...

Era y es, otoño,

con sus colores y sus consecuencias.

 

Ella, se encontraba radiante,

en lo alto de su pedestal exhibiendo sus colores

 mas tiernos, atrevidos y deslumbrantes.

 

Quería desprenderse y volar,

quería sentir la fuerza de la gravedad

en su nervado y ágil cuerpo.

 

Los días pasaban y nada ocurría,

hasta que  el viento,

forzó su caída y se desprendió

hacia el vacío.

 

Por un momento, sintió vértigo.

 

Volando a favor del viento,

llegó a posarse sobre una imagen

semejante a sí misma

 

Su color y el de su encuentro,

eran diferentes, bellos, atractivos.

 

Estuvieron unos instantes juntos

los dos, mientras en viento

mecía sus cuerpos.

 

Parecían quererse, enamorarse,

unirse, balancearse, estremecerse.

 

Una ráfaga de viento, hizo que

continuaran volando, a la deriva,

cayendo segundo tras segundo

¡estaban enamorados los dos!,

tenían sentimientos afines, complementarios.

 

Se dejaron transportar balanceándose,

lánguidamente, abrazados, unidos,

suavemente llegaron al suelo y,

allí, quedaron unidos para siempre…