Pitufopoeta

DE QUE ME SIRVE EL PERDÓN

DE QUE ME SIRVE EL PERDÓN

 

 

Una mañana en primavera

cuando radiante el sol lucía

llegaste cuan bella poesía

para cambiar mi vida entera.

 

Mis pupilas se iluminaron

la primera vez que te vi

presto unos versos te escribí,

versos que tu alma conquistaron.

 

Cantaba alegre el ruiseñor

y el jilguero le acompañaba,

mientras la calandria entonaba

una bella canción de amor.

 

En mi florido jardín, rosas

con mucho esmero cultivaba,

era tanto lo que te amaba

que todas crecían hermosas.

 

Las mariposas acudían

con sus alas de mil colores

posándose sobre las flores

juguetonas me sonreían.

 

La pálida luna curiosa

entre blancas nubes velada

como quien vigila a su amada

nos avizoraba celosa.

 

Más hoy pertenece al pasado

el amor se tornó en olvido

quedándose atrás lo vivido

con el corazón trastornado.

 

Fue mi mayor pecado amarte

y tenerte mi gran pasión…

de nada me sirve el perdón

si la penitencia es perderte.

 

Mángelbe.