gerardo villalobos

SONETO DEL ATEO ENAMORADO

 

 

Su cuerpo es solo templo de la nada

Y manantial de cuentos desmentidos

La pena capital del albedrío

Está pagando a cuotas despeñadas

 

Tristeza del otoño en la mirada

Humilde segador sin sembradíos

Negando al cielo pierde el desafío

Su sombra, del silencio enamorada

 

Bajo el dintel la puerta se ha cerrado

Su Fe de claustro bate en los excesos

Mientras le dice adiós, abandonado

 

Su gran amor se aleja sin regreso

De inanición muriendo, condenado

En estas calles sin Dios y sin sus besos

 

Gerardo Villalobos