Adelaine Soto Alvarez

EMBARGO ESPIRITUAL

   

Esta ciudad llena de ruidos

hipodérmicas miradas por debajo del lente

sonrisas lobunas

ensuciando la fuente de agua cristalina

Hombres que venden sus raíces

enganchan a los amigos

y la punta del lápiz

continúa señalando vectores de todo tipo

Dentro de esta paranoia invaluable

van mis ojos llenos de crucigramas

la falta de amor

ha tallado los árboles

la hierba crece como yedra madura

tragándose a los centinelas

más valerosos

Indudablemente envenenaron

el paisaje

las florestas y el trigo

Todo me sabe a hambre

a audacia derramada

con escafandra y látigo

Entonces nos damos cuenta

que nada nos pertenece

regresa la opción cero

los fideos triturados

los pedazos de simulacro

las cacerolas colectivas

hirviendo el pan nuestro

Y todo por el afán desmedido

de los aspirantes a reyes

en un lugar del mundo

que no conoce de títulos reales

Ni siquiera saben de buena tinta

que cosa es la distancia

ni sujetarle la pata al mancebo

con las manos quebradas

de lisonjas y panegíricos

Todo regresa al punto de partida

algunos huyen al hueco más profundo

otros navegan hacía un mar de preguntas

Muchos emigran como pájaros

a la misma mira del blanco

A mí me duele el torso

de tanto soportar los jeroglíficos

y duendes de doble cara

Pero no tenemos remedio

la orden la dio el poderío

y quién puede contra la abertura

de las bayonetas y los arpones

Nuevamente el silencio se derrama

las olas devuelven lo que no es suyo

se atrincheran lanchas, balsas

y remolques

para al final caer en las fauces del lobo

Qué podré contra tanto desespero

sí me asfixian las leyes

y me someten implacables

hacía la nada.