Manuel Calderon Alvarez

Anabi, carta para ti

 

Esta noche, lleno de desasosiego y placidez;

Odio y amor, melancolía e ilusión, dirijo a ti, mi anabí;

Palabras que morirán ahogadas bajo el granito del instrumento

con el cual mis sentimientos dejo imprento;

A ti, mi anabí, a ti que te idealicé,

Desde que era un pequeño per sé;

 

A ti, que, en antítesis a Neruda, nunca conocí,

Sin embargo, entre tantos labios tu esencia saboreé;

Y es que en tu búsqueda, si es bien o mal, ya no lo sé;

Y es que en los años entre el deseo y el olvido

La inocencia he perdido.

 

¿Ya un hombre y aún confundido?

Eso explica por qué en el corazón de tantas habitas en el olvido;

A ti mi anabí, me debo de despedir;

Desde hace lustros, en cientos de ojos te busqué;

Hoy, he despertado y una sorpresa me llevé

Y es que tú, mi anabí, tu magia y amor

Solo son una proyección de mí