*Amor y complicidad*
Ella era mayor
y él, un niño en comparación,
solo sé que se querían
Desde el primer día.
Como nunca hubo dos.
Dos enamorados
qué felices vivieron
negándose al desamor,
solo con la miel en los labios.
Y abierto el corazón.
El corazón en un constante
palpitar de emociones,
ante tanta felicidad compartida
en este mundo, obviando
el qué dirán, y la mentira
La mentira, pues que bien
supieron llevar sus vidas,
haciendo de oídos sordos
a quienes quisieron criticar
Que él era un niño.
Un niño, y que ella
le doblaba la edad,
han pasado los años
y siempre juntos van
Lo cuida como a su alma.
A su alma, para que no se rompa
porque es frágil como el cristal,
mirándolo siempre de cerca
con amor y lealtad,
hoy lo sigue venerando.
Venerando, como a un cristo en el altar,
y una sonrisa transparente
llena de pasión y complicidad,
no hay nada que ocultar.
Como aquel día que se juraron.
Que se juraron amor eterno
Omitiendo, el qué dirán.
Ojos de envidia los miran.
Porque nunca hubo una tempestad.
Ni nada que haya ensombrecido
¡¡Ensombrecido tanta felicidad!!
Elena ©