Nacho Rey

PUNTO G

 

No halla un punto G al gusto de la pieza,

no falte, que de mirarlas no es feo.

Y si de ese placer yo más que pintar, deseo

muy parte de mí, complacerla con fineza.

 

Ese punto G que se dibuja de sencillez pureza,

es arrastrarla al alto hueco y largo meneo,

que con el dedo maestro, si yo, no lo veo,

es creerlo imposible placer, llegue a la corteza.

 

Ábrese si se quiere, que no duele y sí placer,

el poder hacer reír esa zona tan delicada,

el dedo jugador busque la G como la entrada

 

a la manera del punto que debe florecer.

Dar este deleite grato, es la leña de la felicidad:

una pura naturalidad gozosa y bella sutilidad.

 

                                           NACHO REY